Siete disciplinas.
Una misma cultura técnica.
Replanteo serio, planificación realista, control de coste continuo, entrega cuando se firmó. En las siete. Sin recetas ad-hoc por tipología.
Cada servicio
con sus reglas propias.
El método es el mismo. Las decisiones técnicas, no. Aquí abajo encuentras a quién se dirige cada servicio, qué tipologías cubre y qué rango de cifras manejamos.
Edificación residencial
Edificios donde la gente vive. Obra nueva y build-to-rent.
según tipología y CCAA
Equipamientos públicos
Salud, educación, cultura, deporte. La obra que el ayuntamiento mira de cerca.
en formato pliego
Sociosanitario
Residencias y centros de día diseñados para los que las habitan, no sólo para los que las visitan.
en cartera
Construcción industrial
Naves, plantas y polígonos. Plazo crítico es contrato, no preferencia.
en plantilla propia
Obra civil
Urbanización, deporte, infraestructura municipal. Para que aguante 25 años.
(comarcal agrupados)
Restauración patrimonial
BIC, BCIN, edificios catalogados. Cuando la obra empieza con un arqueólogo en la zanja.
obras tuteladas
Reformas integrales
El edificio existe, ya tiene historia, hay vecinos. La disciplina silenciosa que más se nota cuando sale bien.
con dirección propia
Cinco pasos.
En las siete disciplinas.
El método no cambia entre un CAP, una nave del Vallès o un edificio modernista. Cambian los materiales, los técnicos especialistas y las visitas con la administración. La secuencia es la misma.
Briefing técnico
Primera semana. Alineamos alcance, plazo realista y un presupuesto orientativo sin asteriscos.
Ingeniería de valor
Semanas 2 a 4. Propuestas de optimización sobre el proyecto. Sin perder calidad ni certificaciones.
Contrato cerrado
Alcance, plazo y precio firmados. Si cambia el alcance, se cuantifica antes de ejecutar.
Ejecución con control continuo
Coste por capítulos en tiempo real. Los desvíos se ven cuando aparecen, no en el último certificado.
Entrega + 12 meses
Recepción con pruebas funcionales documentadas. Doce meses de seguimiento incluidos.
Qué proyectos aceptamos
(y cuáles no).
No aceptamos cualquier obra. Si una propuesta requiere materiales o técnicas que nuestro equipo no domina, o si el cliente busca presupuesto y no socio, lo decimos antes de invertir tiempo en oferta. Cuesta cero diagnosticarlo bien al principio y ahorra meses después.